viernes, 31 de agosto de 2012

En busca de la ronya perdida.



El pasado domingo, un grupo de intrépidos raconers madrugó, o durmió in situ -a elegir- para remontar el torrent de Pareis a las 6:00 de la mañana (mejor dicho, de la noche) para evitar el calor y las aglomeraciones. La clásica segregación raconera mandó a unos, como estaba previsto, hasta Lluc, y a los otros hasta s'Entreforc y volver, para disfrutar de nuevo del torrente, y de un buen capfico al acabar.
Después de recorrer el torrente tantas veces, se necesita buscar vías alternativas para recuperar el sentimiento de roña, enmerdada, y quién me mandaba meterme por aquí, de las primeras veces, y así lo hicimos. Buscamos pasos imposibles y abrimos nuevas vías -al menos nuevas para nosotros- que volvieron a convertir nuestro más gran torrente en una aventura y un cachondeo. En algún paso había que soltar el aire antes de pasar la caja torácica, y la cadera pasaba tan justa que el pantalón quedaba encajado. Por fin, agujetas por todo el cuerpo!
Al llegar, el mar estaba bravío y nos dio un par de buenos revolcones.

2 comentarios:

coyote dijo...

El coyote casi se aoga,lo suyo es
la roca,es de secano

Pau dijo...

En los dibujos animados se ve, que lo suyo es la roca :-D