domingo, 6 de febrero de 2011

127 horas (película en estreno).










Ayer vi la película 127 horas.

Creo que es recomendable de ver para nosotros los aficionados a la montaña, en su vertiente más “aventurera” y especialmente para los que de forma imprudente a veces salimos “en solitario” y sin comunicar completamente la ruta prevista (o improvisamos y hacemos lo que a placer nos da la gana por rincones excesivamente solitarios).
FOTOS: De "Sa Fosca"; lugar excepcional, para los amantes de estos lugares.

Los párrafos siguientes están sacados de la siguiente dirección, donde existe una crítica-resumen buena de la película.

También en Wikipedia está un resumen de esta historia:
Http://es.wikipedia.org/wiki/Aron_Ralston#127_Horas

COMENTARIO-CRÍTICA:
Tuve la fortuna de ser uno de los bloguers seleccionados para participar en un pase especial para montañeros de 127 horas, la nueva película de Danny Boyle. La invitación fue estupenda porque era una película que me parecía interesante muy interesante a priori, así que asistí como un niño emocionado en una película de dibujos.
Y me gustó mucho. Disfruté mucho viéndola y, por supuesto, también sufrí cuando tocaba. Pero me pareció una buena película, bien contada y, desde el punto de vista de la montaña, muy coherente. Esto último yo lo agradezco especialmente, como ya sabéis si sois lectores habituales.

La historia es sobradamente conocida, así que no le destriparé la película a nadie si digo que narra única y exclusivamente el accidente de Aron Ralston en 2003. Este escalador, en una de sus habituales salidas en solitario, quedó atrapado por un brazo con una piedra, al caer con ella.
Así, atrapado con un brazo (como se ve en la foto más abajo), con el material, alimento y agua justo, el razonable para una salida sencilla de un día que sólo incluía un sencillo rápel, sobrevivió 127 horas. Esas 127 horas dan nombre al filme.

No hay más.. ni menos. La historia es incómoda, desagradable en algún momento, dura. Sin embargo Danny Boyle hace una película que a mí, personalmente, me gustó mucho. Consigue hacer de una historia que se podría resumir en cinco minutos muy desagradables, una interesante narración con mucho ritmo, manteniendo el interés y con un discurso muy sincero. Muestra perfectamente (y parece que el propio Aron tiene mucho que ver con eso, puesto que participó en el rodaje como asesor) la lucha racional de un escalador inteligente, con recursos y con conocimiento del terreno y la técnica. Sin embargo, no descuida el discurso emotivo e, incluso en ocasiones, poético que pueden ofrecer las imágenes.
La película, aunque no esconde la dureza de la situación ni la crudeza de los hechos, no es una colección de imágenes crueles o desagradables sin ton ni son. Tampoco es una película que transfiera toda la tensión al espectador de modo constante. Danny Boyle dosifica con maestría cada dosis de impacto y se deleita en los pensamientos, sueños y alucinaciones del protagonista para regalar imágenes impactantes y hasta bellas.
Me gustó especialmente James Franco (abajo en un momento de la película), que está soberbio en todo momento sacando adelante un papel nada fácil, con muchas exigencias y con poco sitio donde esconderse. No en vano está nominado a los Oscar, en la categoría de mejor actor protagonista.

En definitiva, una película que encarecidamente recomiendo ver, especialmente para los escaladores y montañeros. Muchos se verán reflejados en situaciones, actitudes y hasta en algunos sentimientos que traslucen en los personajes.

3 comentarios:

Fernando Sanchez-Cuenca Alomar dijo...

Por alusiones: Tus inquietudes vitales, como bien sabes, no coinciden del todo con las mias. Entiendo tu interés por la historia de 127 horas. Yo, sin embargo, me identifiqué más con el protagonista de esta otra:

http://es.wikipedia.org/wiki/Hacia_rutas_salvajes

También es real, y tanto el libro como la película son muy recomendables.

Correcamins dijo...

Mi interés por la película 127, no es tan grande como te parece. Por lo que sé, está bastante ajustada a la realidad del accidente que sufrió ese joven escalador. Lo único que destacaría en mi comentario del Blog, es una “auto-crítica” hacia mí en cuanto a lo de andar en solitario por la montaña, especialmente “fuera camino”, mala costumbre que tengo, por el riesgo real que entraña, pero que me gusta realizar de vez en cuando, especialmente para poder filmar mis vídeos con calma y con todo el tiempo necesario.

En cuanto a “mis inquietudes vitales”, no sé a cuáles te refieres, pues todavía no las he contado a nadie.

pmmp dijo...

Estoy de acuerdo con Correcamins en el hecho de que cuando quieres dedicarte con calma a filmar o en mi caso fotografiar es mejor hacerlo solo, aun reconociendo el peligro extra que se corre.

Está demostrado que con otra persona por muy paciente que sea siempre andas con prisas por no hacerlo esperar.

Eso si, siempre indico donde voy y si hago alguna "variante" procuro avisar desde el movil.