domingo, 30 de noviembre de 2014

Demostrado que los raconers no perjudican al buitre negro.

¡Estamos de enhorabuena!

Según declaraciones de Juan José Sánchez a un importante medio propagandístico, la población de buitres negros ha prosperado en la "mítica" (sic) finca de Ariant. De una a cinco parejas nidificantes. "Además, se han observado tres parejas de águila calzada y una población importante de halcón de Eleonor, y también una fuerte presencia del ferreret".

Es decir, en una de las zonas más queridas, exploradas, pisadas y trepadas por los raconers -aunque muchas veces prefiramos no hacerlo público porque corremos peligro de extinción-, los buitres no solo no se han extinguido, sino que han prosperado de manera importante, junto con las otras especies. Casi se podría decir que los buitres, es ver un raconer y ponerse a procrear. Somos verdaderos afrodisíacos para las especies en peligro.

Para este santuario raconer, tantas veces visitado y venerado por nosotros, no somos pues un peligro, sino una bendición.

Estamos felices de saber que no solo no hemos perjudicado a las especies mencionadas -además de la humana-, sino que hemos posibilitado su expansión, y esto a pesar de no haber cobrado ni pagado.

Hay que decir que en muchas otras partes de la nuestra serra donde no ha prosperado la FVSM y sí nuestra especie, también ha prosperado el buitre negro de todas formas. 



El raconer común (Raconerus Tramuntanensis), tan integrado en el medio ambiente, indudablemente beneficioso para la buena imagen internacional de nuestra comunidad a través de sus formidables instantáneas de unos paisajes desconocidos por los mismos mallorquines y que contrarrestan otras deplorables realidades que perjudican al turismo, es y debe ser considerado, no como una alimaña, sino como una parte integrante del ecosistema, sin la que desaparecerían caminos, y hasta lugares, al dejar de existir incluso sus nombres por falta de uso.

Protejamos pues al raconer común, siempre al borde de la extinción por barreras sin botador, alambradas, escopetas, tíquets y otros "custodios", y también al raconer MDC (Raconerus Malaltdecordensis), y no permitamos que dejen de alegrar nuestros montes tan singulares criaturas.


1 comentario:

Antonio Sureda dijo...

Bonisim, enhorabona Raconers, teniu el vot ben gonyat!!!