lunes, 30 de marzo de 2015

Cor Salvatge

Si algún loco quedara aún que creyera que “las montañas son la morada de los dioses”, seguro que iría de vez en cuando al “Morro de Bordils” (costa de Escorca - Isla de Mallorca), lugar donde quedan los restos de la conocida “Torre de Lluc”.

Probablemente, antes pasaría por “Cala Codolar”, lugar donde contemplaría bellos endemismos. Acaso antes se introduciría unos minutos en la escondida “Cova de ses Freixures”, que quizás fue una antigua puerta de acceso a dicha morada.

Y es que la zona de influencia del “Puig Roig” parece que tiene una cierta magia. Al atardecer, agotado ya, quizás podría ver la salida de estos dioses, para saludar al sol poniente y escuchar el silencio, mientras, tras nueve horas de intensa marcha, sube el “Camí des Burgar”, cavilando sobre todo lo intensamente vivido. Un día después, mientras poco a poco se desvanecen sus agujetas, sólo quedaría un buen recuerdo.


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